Tras el éxito obtenido por la entretenida X-Men: Primera Generación, film por el que nadie apostaba y que acabó convirtiéndose en una de las mayores sorpresas del 2011 en cuanto a cine superheróico, los responsables de Fox lo tuvieron claro, el reboot o precuela de la franquicia mutante contaría con su correspondiente secuela que ha tardado tres años en gestarse.
El proyecto, como suele pasar en estas superproducciones de gran presupuesto, contó con varias reescrituras y cambios de director, y cuando en un principio todos parecía indicar que Matthew Vaughn sería el director de la secuela, éste abandonó el barco para enrolarse junto a su amigo Mark Millar en el proyecto de adaptación del cómic del guionista escocés The Secret Service.
La elección para sustituirle era bastante obvia, y Bryan Singer, director de las dos primeras partes de la primera trilogía y productor de la tercera, fue el elegido, para hacerse con las riendas de este enorme proyecto.
Con Singer a los mandos, hubo algunas dudas sobre qué camino tomaría la historia y cuales serían los personajes que aparecerían en Días del futuro pasado, título que hace referencia a la mítica historia escrita y dibujada magistralmente por Chris Claremont y John Byrne respectivamente, ya que los aficionados a la franquicia no estaban muy seguros de si se continuaría con los personajes presentados en Primera Generación o si por el contrario, Singer haría borrón y cuenta nueva y continuaría su historia justo donde la dejó al abandonar precipitadamente X-Men: The Last Stand para marcharse a dirigir Superman Returns. Para la Fox la respuesta a estas dudas fue muy sencilla, y fue, obviamente, mezclar las dos "historias" presentadas hasta ahora, y a todos los personajes, y ver qué es lo que ocurría en una película que desde que se anunció fue el sueño humedo de cualquier aficionado a los cómics de mutantes, sobre todo por tomar el título, y adaptar bastante fielmente, una de las mejores historias que han tenido los mutantes durante toda su historia editorial.
Días del futuro pasado, sigue prácticamente al dedillo lo contado en el cómic de Claremont y Byrne, y nos presenta un desolador futuro post-apocalíptico, o más bien dicho un presente, en el que los humanos y los mutantes están en guerra y estos últimos son perseguidos y asesinados por unos temibles robots llamados Centinelas que además de asesinar a los mutantes se encargan de enviarlos a campos de concentración, junto a los humanos que se atreven a ayudarlos.
Un pequeño grupo de mutantes entre los que podemos ver a casi todos los personajes presentados en la primera trilogía, y a algunos nuevos mutantes que hacen su debut en esta nueva entrega de la franquicia, intentarán evitar este terrible panorama enviando la conciencia de uno de ellos a su yo del pasado, concretamente a 1973, con la misión de avisar a los mutantes que conocimos en Primera Generación, y entre todos poder evitar un asesinato que de producirse acabaría con la totalidad de la especie mutante y sumiría al mundo en la angustiosa pesadilla apocalíptica en la que se encuentran.
No quiero desvelar más del argumento, para que podáis sorprenderos en el cine, así que solo comentaré algunas impresiones sobre la película que me parece interesante destacar como las espectaculares y vibrantes, y sin embargo, escasísimas escenas que se desarrollan en el "futuro", que hacen que echemos en falta que se nos mostrara más detalladamente este mundo sin esperanza en el que los mutantes son cazados como ratas por los Centinelas. Otro de los aspectos positivos es la conseguida ambientación setentera del film, que logra transportar al espectador al año 1973, año en el que se desarrolla la mayor parte del metraje.
No quiero dejar de destacar la, breve pero intensa, aparición de cierto mutante velocista de cabellos plateados, que protagoniza uno de los segmentos más divertidos de la película, y que lamentablemente solo aparece unos minutos dentro del film, dando la impresión de que su aparición es un pegote añadido quizás por temas de derechos, ya que el personaje hace acto de presencia y desaparece y escaso peso argumental tiene posteriormente en la trama.
El elenco de actores, al unir a las estrellas de las dos sagas producidas hasta la fecha, es de auténtico vértigo, y da un poco de pena que la acumulación de actores propicie que algunos como por ejemplo Hale Berry, solo tengan un par de líneas de diálogo y otros solo aparezcan fugazmente en pantalla, como es el caso de Anna Paquin.
El protagonismo en esta quinta entrega recae en los hombros del inevitable y carismático Lobezno, interpretado por un Hugh Jackman al que le van pesando cada vez más los años, a pesar de su poderío físico, también sobre un joven Charles Xavier, brillantemente interpretado por un torturado James McAvoy, que tendrá que hacer una gran elección que cambiará su vida y sobre todo en Mística, a la que da vida Jennifer Lawrence, una de las actrices del momento, que se convierte, gracias a la magia de su agente y del caché, en el personaje en el que gira toda la trama y que será sin duda uno de los reclamos para el gran público. Mención especial merecen Bolivar Trask, al que da vida el televisivo Peter Dinklage, convertido en un villano muy a su pesar, y un joven Magneto, interpretado por un Michael Fassbender con piloto automático, que nos hace añorar su gran interpretación en Primera Generación, y que aquí veremos como esperará su oportunidad para sacar provecho de la situación.
Como puntos negativos habría que señalar la falta de ritmo en algunos momentos, la opción de tener a un montón de mutantes disponibles y que luego estos apenas aparezcan en pantalla y algunos diálogos reiterativos e interminables que se podrían haber obviado. A pesar de tener menos humor, y menos escenas de acción de lo esperable en una producción de este calibre, la cinta mantiene el tipo durante las dos horas que dura y entretiene, que ya es bastante en estos tiempos que corren, logrando su principal objetivo que es la de servir de nexo de unión de las dos "historias" presentadas hasta la fecha, dejando todas las tramas cerradas y a todos los mutantes listos para las nuevas historias que están por venir, de las que, por cierto, ya se ha anunciado la siguiente entrega que llevará por título Apocalipsis y que se estrenará en 2016.
En definitiva, X-Men: Días del futuro pasado es una cinta bastante digna que entretiene, pero que dejará al espectador con una sensación de oportunidad perdida, ya que el aficionado a la franquicia podría haber podido disfrutar de la película de mutantes definitiva, que hubiera podido competir incluso con Los Vengadores como mejor película de superhéroes jamás rodada, pero que sin embargo nos deja con un regusto agridulce. Esperaremos con ganas las nuevas entregas mutantes.
Un consejo, quédense hasta el final de los títulos de crédito, que hay sorpresa.
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5 de junio de 2014
10 de abril de 2014
The Amazing Spider-man 2: El poder de Electro (Marc Webb, 2014)

Webb fue bastante criticado por una primera entrega que, a pesar de funcionar bastante bien en taquilla, no acabó de contentar a los fieles seguidores del trepamuros, que seguían defendiendo, obviando la tercera entrega, la versión que el director Sam Raimi había dado de la franquicia anterior, que aún estaba reciente en los corazones de los aficionados.
Pero, como todos sabemos, los personajes son franquicias y los poseedores de los derechos de Spider-man no van a detener una máquina de hacer dinero tan potente, así que tras el mencionado reboot de la franquicia, a cargo del director de (500) días juntos, se presentó este proyecto en el que continúan las aventuras de Peter Parker y su alter ego Spider-man.
La película es continuista con respecto a la primera parte, y el guión firmado por Alex Kurtzman, Roberto Orci y compañía nos presenta a un Peter Parker que, a pesar de seguir aún afectado por la muerte del Capitán Stacy, no ha renunciado a seguir combatiendo el crimen como veremos en una espectacular escena inicial en la que el espectador podrá contemplar a Spider-man y sus acrobacias en todo su esplendor, al tiempo que según se van desarrollando las diferentes tramas del film, asistiremos a cómo Peter prosigue indagando en los hechos que ocultan la misteriosa muerte de sus padres, a los que culpa por haberle abandonado.
Además de seguir con su lucha contra el crimen, Peter y Gwen Stacy continúan como pareja, a pesar de algunos problemillas y malentendidos que se irán desarrollando a lo largo de la película, momentos estos en los que Marc Webb se luce especialmente, sacándole el máximo partido a la relación que los dos actores protagonistas, Andrew Garfield y Emma Stone, mantienen en la vida real, mostrando en pantalla una increíble química como jóvenes enamorados.
Como novedades, y además de Electro, interpretado por Jamie Foxx, al que podríamos de calificar como villano principal de la función, veremos la presentación en sociedad de dos personajes importantísimos dentro de la mitología del arácnido, como son Norman Osborn (Chris Cooper) y su hijo Harry (Dane DeHaan), que desencandenarán una serie de inevitables acontecimientos que se irán desarrollando en las anunciadas secuelas, y que prometen darle bastantes quebraderos de cabeza al lanzarredes.
La aparición en el film de un villano como Electro, acompañado de sus poderes eléctricos, permite que las pocas escenas de acción que se muestran en la película brillen con luz propia (perdón por el chiste malo), siendo de lo más espectacular de la película en cuanto a escenas de acción, junto a algunas escenas de Spider-man balanceándose por la ciudad que vistas en 3D deben ser tremendamente apabullantes para el espectador.
La única pega que le podría poner a las escenas de acción es el abuso de la cámara lenta, que seguramente en 3D sean dignas de ver, pero que restan espectacularidad y sobre todo rapidez a las escenas de acción.
Como valoración personal, esta segunda parte no me ha acabado de convencer del todo, a pesar de todas sus virtudes, que las tiene, pero me ha gustado bastante más que la primera, que he de reconocer que me dejó más bien frío y me hizo añorar la dos primeras películas de la trilogía de Sam Raimi.
Aún así, es digno de elogiar el tono alegre y desenfadado, con muchos detalles dirigidos a la chavalería, que han querido imprimirle a esta segunda parte, alejándose del tono oscuro que planeaba sobre la primera parte y equilibrando las diferentes escenas de acción, dramáticas y sobre todo humorísticas, bastante mejor que su predecesora intentando asemejarse a las producciones de Marvel Studios.
En definitiva, si os gustó la primera parte, esta continuación os chiflará y, si por el contrario, no os acabó de convencer la primera parte, como fue mi caso, dadle una oportunidad, ya que al menos se ve el intento por parte de sus responsables de ir por otro camino y de mejorar los aspectos que no acabaron de funcionar de la primera parte.
26 de septiembre de 2013
Marvel's Agents of S.H.I.E.L.D. (Piloto, 2013)

Con muchísimas ganas esperaba el estreno de la serie Marvel's Agents of S.H.I.E.L.D., por un lado por ser una serie creada por Joss Whedon, al que tengo en alta estima por sus productos televisivos como Buffy y Angel, entre otras series, y por otro lado por ser una serie que pertenece al Universo Marvel cinematográfico y que sería la continuación directa de Los Vengadores, la película de superhéroes definitiva hasta la fecha, que también fue dirigida por Whedon.
La serie comienza, como no podía ser de otro modo, haciendo referencia a la Batalla de Nueva York, que pudimos ver en la mencionada Los Vengadores y a los seres superpoderosos que participaron en ella, con lo que está claro que van a querer exprimir el tirón de la exitosa película todo lo que puedan, y los aficionados al universo cinematográfico de Marvel bien que nos alegramos por ello.
Escrito y dirigido por el propio Whedon, al que acompañan en labores de escritura su hermano Jed y su cuñada Maurissa Tancharoen Whedon, este piloto nos presenta a un nuevo equipo de S.H.I.E.L.D. liderado por un revivido Phil Coulson (Clark Gregg), que se moverá al margen de la organización, y que se dedicará a investigar y localizar a nuevos seres con poderes que han comenzado a aparecer por todo el mundo tras la Batalla de Nueva York. Para lograr su objetivo veremos como Coulson irá reclutando a nuevos miembros para su equipo, todos ellos personajes creados ex profeso para la serie y que no han aparecido nunca en cómics Marvel.
Los efectos especiales son modestos pero funcionan, los diálogos son ingeniosos al estilo Whedon, y las referencias a los cómics Marvel son abundantes, con cameo de Maria Hill incluido, por lo que los fans del Universo Marvel disfrutarán de lo lindo viendo este primer episodio, de una serie que a priori tiene toda la pinta de ser un procedimental en toda regla y que de momento, y aún viendo solo este piloto, puede ser todo un éxito a poco que dejen a Whedon y a su gente trabajar con cierto margen para desarrollar la serie sin cortapisas y podamos llegar a ver algo parecido a lo que vimos en su día en el Buffyverso.
En definitiva, un piloto con ritmo y muy entretenido, que deja con ganas de más y que nos invita a seguir esta nueva serie con cierto interés y con el entusiasmo de ese niño que espera con impaciencia a que lleguen al kiosko los cómics del mes para saber como continúan las aventuras de sus personajes favoritos.
4 de septiembre de 2012
Dredd 3D (Pete Travis, 2012)

El personaje, creado en 1977 por el guionista John Wagner y el dibujante aragonés Carlos Ezquerra para la revista británica 2000AD, ha ido ganando popularidad con los años convirtiéndose en uno de los personajes más famosos de la historieta británica, llegando a conseguir su propia adaptación cinematográfica en 1995 protagonizada por Sylvester Stallone y dirigida por Danny Cannon. Esta producción, pese a contar con un gran presupuesto, y ser una película bastante entretenida no conseguía captar el verdadero espíritu de las historietas protagonizadas por el Juez Dredd y no dejaba de ser otra cinta de acción más protagonizada por Stallone.
Han tenido que pasar diecisiete años para que el personaje contara con una nueva oportunidad en la gran pantalla y sus responsables han sabido aprovechar muy bien esta nueva oportunidad realizando una interesante cinta de acción futurista que además cuenta con el aliciente de la espectacularidad del 3D.
El director Pete Travis (En el punto de mira) nos presenta una historia escrita por Alex Garland (Sunshine, 28 Días Después), con la ayuda de los creadores del personaje, en la que en un futuro post-apocalíptico las ciudades se han convertido en grandes concentraciones de población, en las que los criminales campan a sus anchas y en las que los únicos representantes de la Ley son los Jueces, que tienen la potestad de actuar como jueces, jurados y verdugos.
Tras la presentación de Mega City Uno, la decadente ciudad donde se desarrolla la acción y que podría considerarse como otro personaje más, la película arranca con una fantástica escena de persecución en la que se nos presenta al personaje protagonista, magníficamente interpretado por Karl Urban, y en la que se nos presenta la droga SLO-MO en una espectacular escena en cámara lenta donde se aprovechan todas las posibilidades de las imagenes ralentizadas y del 3D.
Tras cometerse unos crimenes en una de las torres de la ciudad, a Dredd le es asignado el caso y una nueva compañera, la novata Anderson, interpretada por Olivia Thirlby, a la que deberá adiestrar durante la investigación de estos asesinatos que le llevarán tras la pista de la droga SLO-MO, y de Ma-Ma, la villana de la función.
La película tarda poco en arrancar y en cuanto los dos jueces entran en las torres Peach Trees, la acción toma las riendas de la historia y las espectaculares escenas de acción se suceden una tras otra en una montaña rusa tras que no da ni un momento de respiro al espectador.
En cuanto al reparto hay que destacar a Karl Urban (El Señor de los Anillos, Star Trek) da la talla y llena con su presencia y sobre todo con su portentosa voz el casco de Dredd, un casco que por cierto no se quita en toda la película algo que hará felices a los aficionados al personaje, a Olivia Thirlby (La hora más oscura, Juno) que lo hace fenomenalmente y roba el protagonismo en muchas escenas a Urban, y sobre todo a Lena Headey que interpreta a Ma-Ma y que compone un papel de mala malísima a la que ya tiene acostumbrados a sus fans que la siguen en la serie Juego de Tronos donde interpreta a la mezquina Cersei Lannister.
El argumento de la cinta es de lo más sencillo, y sin duda recuerda a películas como La Jungla de Cristal o la más reciente The Raid, pero la historia funciona perfectamente como mera excusa para articular una serie de secuencias de acción espectaculares brillantemente rodadas que son la auténtica salsa de esta película, que va como un tiro en sus 95 minutos de metraje.
En el pase de prensa al que asistimos solo nos proyectaron en 3D los primeros 10 minutos de la cina, pero quizá merezca la pena su visionado completo en 3D, sobre todo por ver como unas líricas y bellas escenas de violencia rodadas a cámara superlenta, acompañadas de una sugerente banda sonora repleta de temas de música electrónica, pueden llegar a hipnotizar al espectador que creerá estar bajo los efectos de la SLO-MO.
5 de junio de 2011
X-Men: Primera generación (Matthew Vaughn, 2011)

Estos días llega a nuestras pantallas la cinta que pretende mostrarnos el origen de la famosa saga dedicada a los mutantes. Al frente de la cinta nos encontramos a Bryan Singer, que ademas de ejercer como productor también se ha hecho cargo de la historia, lo que es sinónimo de que la calidad está garantizada ya que Singer fue el responsable de las dos primeras partes de la exitosa trilogía original.
Singer en esta ocasión ha delegado las labores de dirección en Matthew Vaughn, realizador inglés que ya se había hecho cargo anteriormente de la adaptación del cómic Kick-Ass.
Como comentaba más arriba la historia de esta Primera generación nos cuenta las primeras andanzas de los mutantes y la película no puede arrancar de manera más espectacular, con la escena en el campo de concentración nazi que recrea la ya mítica escena con el joven Magnero con la que arrancaba la primera parte allá por el año 2000 y en la que posteriormente se desarrollarán una serie de acontecimientos que serán el motor de esta nueva historia que transcurre en los años 60 y en la que el espectador será testigo de como se forja la amistad entre Charles Xavier y Magneto (genialmente interpretados por James McAvoy y Michael Fassbender, respectivamente) y la aparición de una primera generación de mutantes que se mostrarán a un mundo que les odiará y les temerá por el mero hecho de poseer unos genes que les hacen ser diferentes al resto de los seres humanos.
La cinta, que con más de dos horas de metraje no se hace pesada en ningún momento, cuenta con una magnífica estetica sesentera que recuerda a las primeras películas de James Bond y con una ligera trama con toques de espionaje y con el enfrentamiento entre los Estados Unidos y la Unión Soviética y la crisis de los misiles en Cuba, como telón de fondo de las peleas entre los mutantes liderados por Xavier y Magneto y los mutantes liderados por el malvado Sebastian Shaw (magistralmente interpretado por Kevin Bacon), que intentan provocar la 3ª Guerra Mundial y dominar el mundo tras el desastre termonuclear resultante.
En resumen, X-Men: Primera generación es una más que correcta película de mutantes, ya todo un género en sí mismo, que gustará a los más fans de la trilogía original y a cualquiera que se acerque al cine con la sana intención de pasar un par de horas entretenido con un blockbuster veraniego.
Esperemos que esta nueva película tenga el suficiente éxito económico como para poder ver la segunda parte (o la quinta parte, según se mire) de esta saga cinematográfica que ha trascendido ya por derecho propio el mundo de las viñetas y forma parte de la cultura popular.
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