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29 de enero de 2015

Nightcrawler (Dan Gilroy, 2014)

Acompañada de un recibimiento caluroso por parte de la crítica y con la flamante nominación a los Oscar bajo el brazo en la categoría de Mejor Guión Original, el viernes 30 de Enero llega a las pantallas españolas Nightcrawler, la última película protagonizada por el actor Jake Gyllenhaal.
La cinta está escrita por Dan Gilroy, y supone además el debut en la dirección de este guionista veterano que cuenta con una curiosa filmografía en su haber donde encontramos títulos tan variopintos como Freejack: Sin identidad, que todos recordaremos por la participación de Mick Jagger, Misión Explosiva, o las más recientes The Fall. El sueño de Alexandria o El legado de Bourne por citar solo algunas.
Durante sus casi dos horas de metraje, el espectador seguirá el periplo vital que experimenta Louis Bloom, encarnado por un monumental Jake Gyllenhaal que está soberbio en su interpretación de un personaje que, debido a la crisis económica actual sobrevive como puede vendiendo cobre y metales o cometiendo delitos de poca monta, cuando decide cambiar su forma de ganarse la vida rapiñando las imágenes de los sucesos que salpican noche tras noche a la ciudad de Los Ángeles.

Gilroy apunta muy buenas maneras en esta su primera película, donde se atreve a criticar a las cadenas de televisión que, en su incansable ansía por aumentar los índices de audiencia, utilizan los sucesos y las noticias morbosas y truculentas para lograr su objetivo sin reparar en la ética ni la moral de sus acciones y sin plantearse donde están los límites a la hora de dar una noticia,
al tiempo que se cuestiona hasta donde estaríamos dispuestos a llegar para lograr lo que deseamos.La película presenta un atractivo reparto que da vida a una serie de personajes sin escrúpulos, en los que sobresale el personaje interpretado por Gyllenhaal, y donde nos podemos olvidar de los personajes secundarios como Riz Ahmed (Four Lions), Rene Russo (Estallido) o Bill Paxton (Aliens).
Además de contar con unos actores estupendos, un carismático personaje protagonista, una interesante mezcla de géneros,
un sólido guión, una bellísima fotografía y una magnífica dirección por parte de Gillroy, Nightcrawler cuenta con los suficientes puntos de interés como para que os la recomiende fervientemente y sea una de las opciones más sugerentes para acudir al cine este fin de semana. No se la pierdan.

12 de diciembre de 2014

Hombres, mujeres & niños (Jason Reitman, 2014)

Tras la interesante Una vida en tres días, llega a las carteleras españolas la nueva cinta del joven director Jason Reitman.
Basándose en la novela homónima escrita por Chad Kultgen, el propio Reitman, junto a Erin Cressida Wilson (Chloe, Retrato de una obsesión), han construido un guión que explora, y critica con bastante buen tino, como los móviles, los video-juegos o Internet han llegado a influir tanto en la sociedad actual como para transformar por completo las relaciones interpersonales de cualquier ámbito social, incluidas las familiares.
Hombres, mujeres & niños es una película coral donde veremos como un grupo de adolescentes y sus padres van entrelazando varias historias a lo largo de sus dos entretenidas horas de metraje.
Reitman ha contado con un reparto intergeneracional, donde encontramos actores de todo tipo, desde los conocidísimos rostros de Adam Sandler o Jennifer Garner, o actores más indys como Rosemarie DeWitt o J. K. Simmons, hasta actores como Dean Norris o Judy Greer, provenientes de las series de televisión, y donde todos ellos han sabido sacar lo mejor de sí mismos. Sorprende bastante ver la soltura con la que se desenvuelve en un papel dramático un actor como Adam Sandler, al que el cómico sabe dotar de pequeños golpes de humor negro que nos ratifican lo buen actor que es, como ya demostrara en Embriagado de amor.
Un reparto veterano y solvente que arropa a un grupo de actores adolescentes como Olivia Crocicchia, Kaitlyn Dever o Ansel Elgort, que se descubren como los verdaderos protagonistas de la cinta.
Con la dependencia de la sociedad actual a las nuevas tecnologías de fondo, veremos como los personajes de Reitman abordan temas como la infidelidad de un matrimonio que ha perdido la pasión, la sobreprotección de una madre, la anorexia de una joven adolescente, la búsqueda desesperada de la fama a través de la red, el amor adolescente, o como la sobre saturación de estímulos procedentes de Internet han llegado a deformar el erotismo.
En el aspecto visual, cabe destacar como el espectador puede ver en pantalla, al mismo tiempo que ve como reaccionan los actores, lo que los personajes están viendo en las pantallas de sus ordenador o de sus smartphones ya que está perfectamente integrado en la imagen, y en mi opinión es uno de los aciertos de la cinta, al optar el director por esta opción y no por los clásicos plano-contraplano.
En definitiva, una propuesta la mar de interesante de un director joven como Jason Reitman, con muchas historias aún por contar, y con una filmografía de lo más ecléctica, que en cada nuevo proyecto que acomete intenta cambiar de registro todo lo posible, con respecto a sus anteriores filmes.
Si os gustaron sus anteriores películas, no puedo dejar de recomendaros este nuevo trabajo del director de Juno o Up in the air.

7 de octubre de 2014

Perdida (David Fincher, 2014)

El próximo viernes 10 de Octubre llega a las pantallas españolas la esperada última cinta de David Fincher, director de películas tan prestigiosas y reconocidas como Zodiac, El club de la lucha o La red social, por citar solo algunas.
Perdida (Gone Girl) está basada en la novela superventas de Gillian Flynn, y llega acompañada por una interesante campaña mediática que consistió en mostrar algunos de los vídeos con los que el personaje de Nick Dunne, interpretado por Ben Affleck, pedía ayuda a sus vecinos para encontrar a Amy, su esposa desaparecida, interpretada magistralmente por Rosamund Pike.
Narrada con un ritmo ágil y frenético, y repleta de giros argumentales que descolocarán al espectador en todo momento, Perdida nos cuenta como la desaparición de Amy, y su posterior investigación, nos va revelando la historia de su relación desde el momento en el que se conocieron hasta el momento de la desaparición de Amy, que coincide con el día en el que el matrimonio celebraba  sus cinco años de casados.
El circo mediático que va creciendo exponencialmente según se va desarrollando el caso, hará pensar a la opinión pública que Nick podría haber asesinado a su esposa, y todos los detalles relacionados con el caso apuntan a que podría ser cierto.
A medio camino entre un thriller de suspense, y una comedia negra, Fincher mueve a unos personajes brillantemente caracterizados que aparentan ser un matrimonio feliz de cara a la pequeña ciudad en la que viven, pero que según va avanzando la trama y debido a la vorágine mediática en la que se ven inmersos, veremos como la aparente felicidad de un matrimonio puede esconder más de un secreto.
Rosamund Pike interpreta a Amy, una esposa abnegada que renunció a su vida en Nueva York, y a la fama y atención mediática cosechadas por la exitosa serie de novelas de la Maravillosa Amy, basadas en su propia vida y escritas por sus padres, en el momento en el que su marido Nick tuvo que trasladarse a su pueblo natal para cuidar de su madre enferma. Nick, por su parte es un escritor que dejó de escribir y que ahora se dedica a dar clases en el instituto.
Fincher nos sirve una entretenida y enrevesada trama, que mantendrá al espectador interesado en todo momento de las más de dos horas que dura la cinta, gracias al guión escrito por Gillian Flynn, autora también de la novela. Gracias a unos grandes diálogos todos los actores tienen momentos geniales, brillando especialmente Affleck y Pike, que están soberbios, y sin olvidar al resto del reparto en los que encontramos nombres tan conocidos como Neil Patrick Harris, Carrie Coon, Kim Deckins o Tyler Perry, que arropan perfectamente a la pareja protagonista.
Tanto Flynn como Fincher ponen toda la carne en el asador en esta inclasificable película, y no dejan títere con cabeza al criticar afiladamente, y de manera bastante sutil, muchos de los problemas que acucian a la sociedad moderna en la que vivimos, en la que en muchas ocasiones las apariencias pueden llegar a engañarnos.
Mención especial merece la banda sonora magistralmente ejecutada por Trent Reznor y Atticus Ross, colaboradores habituales de Fincher, a los que aparentemente no se les reconoce durante toda la película, pero si que saben hacerse notar en ciertos momentos claves del filme.
Como curiosidad cabe señalar que una de las productoras de la película es la actriz Reese Witherspoon, un detalle que no tiene mayor importancia, pero que a mi personalmente me pareció bastante curioso como para indicarlo en esta reseña.
Si has conseguido leer hasta aquí y te consideras fan del director de Seven, solo me queda darte la enhorabuena por la maravillosa película que vas a tener la suerte de disfrutar, que a mi parecer es uno de los trabajos más solidos y equilibrados del director hasta la fecha.

28 de junio de 2014

Mi otro yo (Isabel Coixet, 2013)

Tenía bastante curiosidad por ver Mi otro yo, la última película de Isabel Coixet, en la que la directora catalana dejaba atrás sus particulares universos dramáticos para asomarse a un género, a priori, tan atractivo como el psicotrhiller con tintes terroríficos, donde nunca me hubiese atrevido a situar a la directora de dramas tan potentes como Mi vida sin mí o La vida secreta de las palabras.
Coixet se basa en la novela homónima de Cathy MacPhail para escribir una historia en la que nos presenta a una chica llamada Fay, interpretada por Sophie Turner, o lo que es lo mismo Sansa Stark de Juego de Tronos, a la que comienza a acechar una misteriosa chica idéntica a ella, que planea suplantarla y tomar su lugar.
Fay, cuya vida no es nada fácil, además de enfrentarse con los extraños e inexplicables sucesos que le están ocurriendo, debe lidiar además con un hogar desestructurado en el que el matrimonio de sus padres, interpretados por Rhys Ifans y Claire Forlani, no está pasando por uno de sus mejores momentos.
Con una interesante premisa argumental del doble que quiere suplantar a la protagonista, en Mi otro yo se dan la mano argumental y estéticamente unas muy evidentes influencias de varias cintas de terror asiático moderno, algún que otro susto de esos que no te esperas, pero sobre todo las tensiones dramáticas entre los personajes protagonistas, a su favor hay que decir que visualmente es bastante potente y que posee una atmósfera opresiva y perturbadora que juega muy a favor del espíritu de la película.
Completan el competente reparto, nombres tan interesantes como Jonathan Rhys Meyers, la veterana Geraldine Chaplin, y las españolas Ivana Baquero, la ya crecidita niña de la gran El Laberinto del Fauno, y Leonor Watling que no sabemos muy bien como ha llegado a conseguir trabajo en un instituto de Cardiff, ciudad galesa donde se desarrolla esta producción hispano-británica.
A pesar de ser una cinta que en un principio podríamos pensar que se adscribe en el género de terror psicológico, en ningún momento la directora abandona sus señas de identidad y aparte de mostrarnos algún que otro susto y alguna que otra escena desasosegante, principalmente se centra en las relaciones entre los personajes y los dramas que surgen entre ellos, por lo que quizá los espectadores despistados que se acerquen al cine en busca de una película genuinamente terrorífica puede que se van terriblemente decepcionados al encontrarse con un film al más puro estilo Coixet, con lo que eso conlleva.

13 de marzo de 2014

Una vida en tres días (Jason Reitman, 2013)

Tras ganarse el respeto de crítica y público por títulos como Juno o Up in the Air, el director Jason Reitman se ha hecho por fin un nombre en Hollywood y ha dejado de ser conocido como "el hijo de Ivan Reitman", o "el hijo del que dirigió Cazafantasmas".
Con una filmografía tan interesante como ecléctica a sus espaldas, Reitman ha sabido moverse cómodamente en los terrenos del drama y la comedia y ha sabido imprimir en todos sus films su particular sello de autor que hacen reconocible su estilo para el espectador.
Con algunos meses de retraso con respecto a su estreno en Estados Unidos, este fin de semana llega a las pantallas españolas su última cinta titulada Labor Day, aquí traducida como Una vida en tres días, una historia basada en la novela homónima de la escritora Joyce Maynard, que nos cuenta como la vida de Adele (Kate Winslet) y su hijo adolescente Henry (Gattlin Griffith), dará un giro radical al irrumpir en sus vidas el personaje de Frank (Josh Brolin), un convicto fugado que convivirá junto a ellos durante el puente del Día del Trabajo.
Con una historia plagada de tópicos que nos da la sensación de situaciones ya vistas en el cine y que podría recordar más de uno a cualquier Tv movie de sobremesa de los que emite Antena 3 cualquier fin de semana, se nos presenta a través de los ojos de Henry de una manera original al irnos desvelando sorprendentes detalles del pasado de Adele y Frank, que se van mostrando de manera dosificada por parte del director de manera brillante gracias a un montaje que no hace concesiones al espectador y que mantiene en tensión al espectador en todo momento.
Además de la previsible relación que los dos personajes protagonistas mantienen durante la historia, es interesante destacar el arco del personaje de Henry, que con la llegada del carismático Frank a su vida comenzará a entablar una entrañable relación de padre e hijo con este personaje, al tiempo que comienza a descubrir con cierta curiosidad, como cualquier adolescente, su despertar sexual y su paso de la niñez a la adolescencia.
El guión escrito por el propio Reitman se sabe mover con acierto entre géneros tan dispares como el drama y el suspense, saliendo bastante airoso en su resultado final y que nos revela a un director que, además de saber manejar las teclas del drama como ya hemos visto en sus anteriores trabajos, sabe mantener al espectador en tensión en algunas escenas que no desentonarían en una película de suspense.
Una vida en tres días es una propuesta muy recomendable que no debéis dejar de pasar a poco que os interese la filmografía anterior de su director, o si por otro parte os interesa mínimamente el trabajo actoral del trío protagonista que en esta película están los tres francamente soberbios.

12 de febrero de 2014

RoboCop (José Padilha, 2014)

El próximo viernes 14 de Febrero se estrena en todo el mundo RoboCop, otro remake más que se une a la extensa lista de películas ochenteras que en los últimos años han ido contando con nuevas versiones. Si hace un tiempo llegó a las pantallas una nueva versión de Desafío Total, ahora nos llega la puesta al día de la película que en 1987 dirigiera el holandés Paul Verhoeven.
Vaya por delante que siempre es complicado enfrentarse a remakes de películas ochenteras que el público ha ido mitificando a lo largo de los años al crecer con ellas, a pesar de su discutible calidad, y es que ya se sabe que la nostalgia es mala compañera cuando a uno le da por recordar ciertas películas que no llegan a envejecer del todo bien.
Como la historia del personaje es de sobra conocida por todos voy a ahorrarme contar el argumento principal del que parte esta nueva versión del director brasileño José Padilha, que aparte de eso, poco o nada tiene que ver con la de Verhoeven, ya que ambas transitan por caminos ligeramente reconocibles, con varios guiños-homenajes incluidos, pero a su vez son bastante diferentes en sus planteamientos y lógicamente en su resultado final.
Tras salvar innumerables injerencias de los productores que tuvieron lugar durante el rodaje, y que llevaron a Padilha a desesperarse en más de una ocasión, el director de la magnífica Tropa de Élite ha trabajado con el guión escrito por Joshua Zetumer para alejarse bastante de la historia original, y mostrarnos una compleja trama política que sirve de trasfondo al drama psicológico y emocional del policía blindado, incidiendo en mostrar el drama que viven la esposa e hijo del protagonista, y el suyo propio al verse convertido en una máquina.
En el apartado actoral, hay que destacar los papeles de tres grandes actores como son Gary Oldman, que puede que sea de lo mejor de la película en su papel del Dr. Dennett Norton, un personaje con gran peso para la trama del film; Samuel L. Jackson, que está inmenso comiéndose la pantalla con cada una de sus intervenciones; y por supuesto y no nos olvidamos del ya veterano y carismático Michael Keaton. Por supuesto mención especial merecen también el protagonista Joel Kinnaman, rescatado de su papel de detective en la serie The Killing para encarnar a los míticos Alex Murphy y RoboCop, y a su compañero Jack Lewis (ahora Lewis es hombre y es de color), interpretado por Michael K. Williams, el inolvidable Omar Little de The Wire, que no tienen mucho material con el que lucirse, pero que tampoco lo hacen del todo mal.
Aquellos fans del film original que esperen acción desenfrenada, puede que se sientan defraudados, ya que a pesar de tener varias escenas de acción enérgica, y en ocasiones originalmente, rodadas, no podríamos calificar este RoboCop de cinta de acción al uso, ya que la trama es bastante más compleja de lo que uno podría haberse imaginado en un principio.
Para todos aquellos que se acerquen al cine temiendo encontrarse una película que copia punto por punto a la original, pueden estar tranquilos, ya que si se olvidan por un momento de que esta cinta es un remake disfrutarán de este competente y entretenido thriller policiaco con elementos de ciencia-ficción.

7 de octubre de 2013

Capitán Phillips (Paul Greengrass, 2013)

El próximo 18 de Octubre llega a las carteleras españolas la nueva película de Paul Greengrass, que a su vez también lo es de Tom Hanks, director y actor, a los que últimamente teníamos perdida la pista.
Greengrass, director de prestigio conocido por la famosa saga de Jason Bourne, se aleja de la ficción y afronta esta película basada en hechos reales, como ya hiciera en United 93, en la que nos cuenta la tensa y dramática historia del secuestro de un capitán de un carguero norteamericano por parte de piratas somalíes.
La historia nos traslada a 2009, donde en aguas internacionales cercanas a Somalia, el carguero Maersk Alabama, capitaneado por el Capitán Richard Phillips, fue asaltado por piratas somalíes, y veremos como se desarrolló el asalto y posterior secuestro del Capitán.
La película arranca con un ritmo pausado y casi de documental, donde el director nos va mostrando como es el día a día en la vida de una tripulación de un carguero, para de repente, y sin previo aviso, meternos de lleno en una acción vertiginosa y en un suspense que mantendrá en vilo al espectador, y que no se detendrá en las más de dos horas de metraje de la cinta.
Por su parte Hanks, gracias a este papel probablemente aparecerá en todas las quinielas de los principales premios de interpretación como los Globos de Oro o los Oscar, ya que el galardonado actor realiza un trabajo soberbio metiéndose en el papel del Capitán Phillips.
Es necesario mencionar la excelente elección de los actores que interpretan a los piratas somaliés, destacando a Barkhad Abdi, que interpreta a Muse, el líder de los piratas, y que por supuesto también son parte esencial de la historia, recayendo en ellos parte del peso de una película, en donde también se nos muestran las razones que les llevan a ejercer la piratería.
Narrada con un ritmo y un pulso endiablados, y lo del pulso no va con segundas cuando nos referimos a un director que ha sido criticado en más de una ocasión por mover demasiado la cámara en anteriores trabajos, y que aquí hay que señalara que la cámara se sigue moviendo con su sello característico, y sin embargo no llega a molestar demasiado y la acción se nos muestra de manera clara.
Aquellos que se acerquen al cine a ver Capitán Phillips, encontrarán un emocionante y entretenido film que nos recupera a un director que demuestra que sigue estando en forma a la hora de contar una historia y mantener el interés del espectador, y también nos recupera a un actor como Hanks, que está brillante en esta interpretación, y al que lamentablemente no veíamos en las pantallas españolas desde El Atlas de las Nubes, a la espera que se estrene su esperada y polémica Saving Mr. Banks, que nos llegará en Enero.

3 de octubre de 2013

Gravity (Alfonso Cuarón, 2013)

No las tenía todas conmigo ante el estreno de Gravity, ya que, a priori, la sinopsis me daba la impresión de que la historia no podría dar mucho de sí por el reducido reparto y por las limitaciones del escenario en el que transcurre la acción. Tras ver la película confieso que me alegra haberme equivocado dando al traste con mis ideas preconcebidas, y una vez más hay que descubrirse ante Alfonso Cuarón, que con este film imparte toda una lección magistral de como hacer buen cine apoyado en un guión vibrante y en el uso de una emocionante narrativa.
Como ya he comentado antes, la historia, escrita a cuatro manos por el propio Alfonso y su hermano Jonás, no deja de ser una mera anécdota en la que, el director de Hijos de los Hombres, se apoya para construir una maravillosa historia en la que veremos la descarnada y terrible lucha por la supervivencia en el que es sin duda el peor de los escenarios imaginables: el frío y oscuro espacio exterior.
Tras una inesperada tormenta de asteroides, la pareja de astronautas formada por la doctora Ryan Stone (Sandra Bullock) y el veterano comandante Matt Kowalsky (George Clooney), queda a la deriva y con su transbordador destruido, por lo que intentarán por todos los medios conseguir regresar a la Tierra. A pesar de lo nimio del argumento la película ofrece toneladas de entretenimiento y un goce visual que dejarán al espectador pegado en su butaca en unos escasos noventa minutos de duración que son una imparable y adrenalítica montaña rusa que no se detiene hasta llegar a los títulos de crédito.
El talento cinematográfico de Cuarón ya no sorprende a nadie, y si ya en su anterior film demostró de lo que es capaz detrás de las cámaras, estoy seguro que con este nuevo trabajo volverá a obtener la aprobación de la crítica mundial. No estaría muy desencaminado si afirmara que Gravity debería ser considerada digna de estudio en las escuelas de cine, tomándose como ejemplo de como debe narrarse una historia con ritmo de manera magistral. Cuarón demuestra que domina el lenguaje cinematográfico y utiliza todo lo aprendido en su carrera con la única intención de dejar al espectador con la boca abierta durante prácticamente toda la película, con recursos tan variados como espectaculares escenas que se suceden a un ritmo vertiginoso, maravillosos planos secuencia, una cámara que da la sensación de estar viva y que no permite al espectador estar viendo la acción, si no estar dentro de ella, entre muchos otros. Todo para lograr que Gravity no sea una película al uso, si no que se convierta en toda una experiencia sensorial definitiva que es imprescindible disfrutar en una gran pantalla, con una buena calidad de sonido, y a ser posible en 3D. En definitiva, un viaje que no deja indiferente tras su visionado y una absoluta Obra Maestra. Una de las mejores películas del año.

2 de octubre de 2013

Byzantium (Neil Jordan, 2012)

Ecléctico es el adjetivo que podría resumir la filmografía del director irlandés Neil Jordan, y es que si estudiamos detenidamente el listado de sus películas veremos que no se ha encasillado en un único género y en su haber tiene comedias, dramas, trhillers e incluso historias fantásticas, como es el caso de Byzantium, su último film hasta la fecha.
Jordan, que consiguió un gran éxito en 1994 adaptando la novela de Ann Rice en el film Entrevista con el vampiro, vuelve a contarnos, bajo una mirada diferente, una nueva historia sobre vampiros, en esta caso vampiras, en esta película que está protagonizada por Saoirse Ronan, una de las jóvenes actrices del momento, conocida por su papel en Hanna, y una Gemma Arterton, con cada vez más protagonismo en sus últimas producciones, y a la que hemos visto recientemente en Hansel y Gretel.
En el cine hemos visto toda clase de vampiros, desde los terroríficos a los románticos crepusculares de nueva hornada, y en el caso de Byzantium, sus vampiros podrían estar incluidos en el subgénero del folletín decimonónico.
El guión de Moira Buffini nos presenta a Eleanor y Clara, dos vampiras que en su eterna huida de unos misteriosos perseguidores, se establecerán en el hotel de una pequeña ciudad de la zona costera. Una vez allí, veremos como Clara comienza a gestionar un prostíbulo reclutando a las prostítutas de la zona, mientras intenta pasar desapercibida y no llamar la atención sobre su naturaleza vampírica. Por su parte Eleanor, atrapada en una eterna angustia adolescente, intenta desvelar su naturaleza al mundo, atormentada por la culpa. Todo cambiará cuando conozca a Frank, un joven con el que Eleanor entabla una amistad imposible, que sacará a la luz la tumultuosa relación entre las dos mujeres.
La historia va avanzando intermitentemente en dos líneas temporales, la del presente, y la del pasado, sin duda la más interesante, en la que se nos va narrando el tenebroso y enigmático origen de las dos vampiras.
Las dos actrices protagonistas no están del todo mal, brillando un poco más la señorita Arterton, que tiene oportunidad de utilizar varios registros. Saoirse Ronan en cambio da la impresión de que siempre está interpretando el mismo papel de películas anteriores, y es que hay escenas de Byzantium en las que aparece la actriz que podrían haber aparecido en Hanna sin el más mínimo problema.
En definitiva, Byzantium es una película que se deja ver con cierto interés, que presenta alguna que otra novedad en el mito vampírico, pero que acaba lastrada debido a sus casi dos horas de duración. La película no acaba de ser del todo redonda, siendo bastante anodina y previsible en las escenas que transcurren en el tiempo actual, aunque afortunadamente va ganando en fuerza e intensidad en las escenas en las que se nos muestra el pasado de los personajes y donde da la impresión de que el director se encuentra mucho más cómodo con esa historia que nos está contando.

29 de septiembre de 2013

After Earth (M. Night Shyamalan, 2013)

Tras el mal sabor de boca que Airbender, el último guerrero dejó tanto en la crítica como en el público, se esperaba con cierta curiosidad y expectación After Earth, la que hasta la fecha es la última cinta del director de origen indio. Varias razones hicieron que el hype creciera desmesuradamente entre el fandom, una de ellas fue contar en las tareas de dirección con M. Night Shyamalan, un autor del que aún se esperan cosas buenas, otra de las razones es que era una historia de ciencia ficción futurista, y la última de las razones es que Will Smith, junto a su hijo Jaden, protagonizarían el film, con la que la película se beneficiaría del estatus y del éxito de la megaestrella en Hollywood.
La película nos cuenta como los seres humanos se han visto forzados a abandonar la Tierra debido a constantes catástrofes naturales que hicieron la vida impracticable, por lo que la humanidad buscó otro planeta para establecerse convirtiéndose Nova Prime en su nuevo hogar. Tras presentarnos a los personajes, y ponernos en situación, veremos como el comandante Cypher Raige, interpretado por Will Smith, parte en una misión en compañía de su hijo Kitai, interpretado por su propio hijo Jaden, cuando su nave espacial atraviesa una tormenta de asteroides, la nave se avería y se hace pedazos estrellándose finalmente contra un planeta que resulta ser la misma Tierra. Una Tierra que, sin la presencia de los seres humanos, ha llegado a evolucionar a un paraje salvaje e inhóspito para cualquier ser vivo. Como era de esperar, y más sabiendo que la película está escrita y producida por Will Smith para lucimiento exclusivo de su hijo Jaden, los únicos dos supervivientes del accidente son Cypher y Kitai, siendo este último el encargado de recorrer el planeta y localizar una de las partes destrozadas de la nave para poder activar una baliza de salvamento con la que pedir ayuda para ser rescatados.
Si exceptuamos varias escenas de acción, tampoco demasiado espectaculares, no sabemos si debido a la incapacidad interpretativa de Jaden Smith o a la dejadez del director al tratarse de una película de acción de encargo, la ligerísima trama de videojuego que va avanzando a golpe de "ir pasando pantallas" nos presenta la típica película de supervivencia, en la que el único conflicto emocional que encontramos sea el de la distante relación entre padre e hijo. Una relación enquistada debido a un hecho traumático ocurrido hace unos años, que Shyamalan, fiel a su estilo, nos va mostrando gradualmente a través de recurrentes flashbacks que iremos viendo según va avanzando la historia. Quizás sea en estos momentos donde más se pueda reconocer la particular impronta del director de películas como El Sexto Sentido o El Protegido.
Lamentablemente After Earth ha terminado siendo una de las grandes decepciones de este verano repleto de blockbusters. Un producto que a priori contaba con unos ingredientes que podrían haber atraído a los espectadores en masa a los cines y haberla convertido en todo un éxito,  pero que sin embargo, debido a las razones ya mencionadas y a otras que se me escapan, nos ha dado como resultado un film anodino, aburrido y previsible. Añadan a la ecuación a un joven e inexperto actor, cuyo nulo carisma provoca el rechazo del posible espectador que se acercara buscando una película de aventuras y ciencia ficción entretenida que, siendo sinceros, quizá contaba con unas expectativas demasiado altas.

27 de septiembre de 2013

Behind The Candelabra (Steven Soderbergh, 2013)

Varios amigos me recomendaron insistentemente que viera Behind The Candelabra debido al excelente trabajo actoral de Michael Douglas, así que me puse a ello con cierta cautela ya que apenas conocía a Liberace, y tampoco es que me llamara demasiado la atención el personaje sabiendo que era un telefilm para televisión producido por el canal norteamericano HBO, pero como me encantan los biopics, siempre y cuando estén bien hechos, decidí darle una oportunidad.
Una vez terminada la película he de confesar que no me arrepiento en absoluto de haberla visto, ya que la historia me enganchó desde el primer minuto gracias a unos personajes magníficamente interpretados tanto por el ya mencionado Douglas, que da vida a Liberace, como Matt Damon que interpreta a Scott Thorson, su joven amante, que un tiempo después de romper su relación con el famoso artista publicaría el polémico libro Behind The Candelabra: My Life with Liberace, en el que se basa esta película.
Además de los mencionados actores, la película cuenta con un reparto estelar con nombres como Dan Aykroyd, Debbie Reynolds, Scott Bakula o Rob Lowe, en un divertido papel.
Otro de los aspectos que llama poderosamente la atención en Behind The Candelabra es el espectacular diseño de producción que recrea con brillantez la época en la que Liberace estaba en lo más alto de su carrera, y donde es palpable que los 23 millones de dólares de presupuesto han sido excelentemente aprovechados por la HBO para dotar a la película de un acabado capaz de competir con las grandes super producciones hollywoodienses. Como era de esperar, la inversión se ha visto recompensada y como hemos visto en la reciente entrega de los Emmy Awards a la que acudía como una de las grandes favoritas con 15 nominaciones, y de los cuales consiguió tres: Mejor Telefilm, Dirección y Actor para Michael Douglas, que realiza una interpretación excepcional.
Steven Soderbergh también se llevó su Emmy, y muy merecidamente añadiría, rodando con mucho oficio y con muy buen gusto esta entretenida historia que mantiene al espectador hipnotizado ante la pantalla en todo momento gracias al brillo que desprenden los dos actores protagonistas, que están realmente soberbios y que nos dejan momentos tan sorprendentes como el vuelo en el escenario de Douglas o la enfermiza transformación física de Damon, que se quedarán en el retina de los espectadores.
He de confesar que Steven Soderbergh no ha sido nunca santo de mi devoción, y que no llego a conectar con la mayoría de sus films anteriores, y sin embargo con Behind The Candelabra ha sabido ganarse todo mi respeto y mi atención para los proyectos que vaya desarrollando en el futuro, si es que no acaba retirándose del mundo del cine definitivamente, como llegó a anunciar hace un tiempo.
Si continúa rodando películas tan entretenidas y recomendables como ésta, por mí que siga dirigiendo durante muchos años más.

25 de septiembre de 2013

Admission (Paul Weitz, 2013)

Admission nos cuenta la historia de Portia Nathan, interpretada por Tina Fey (30 Rock), una de las responsables de tramitar las solicitudes de admisión en Princeton, una trabajadora ordenada y eficiente con una vida planeada hasta el milímetro, que verá su mundo vuelto del revés cuando aparecen en su vida un brillante joven con pobres calificaciones pero cuyo sueño es conseguir estudiar en la prestigiosa Universidad, y el maestro de éste Jonathan Pressman, interpretado por Paul Rudd (Si fuera fácil).
Atraído por el reclamo de su pareja protagonista, dos actores cómicos que me suelen gustar bastante y cuyos trabajos no me suelen defraudar, me acerqué con cierta cautela a esta película, una pseudo comedia romántica con tintes dramáticos que se queda a medio camino de los géneros citados no llegando a funcionar como comedia con unos escasos chistes torpemente ejecutados por parte del director a pesar de la buena voluntad puesta por Tina Fey, que no llega a explorar la parte dramática debido al tono ligero de la cinta y con unas escenas románticas que en lugar de emocionar dan bastante vergüenza ajena.
Los actores protagonistas no están del todo mal, pero a la Fey la hemos visto quizás demasiadas veces en papeles similares y ya no llega a sorprender, mientras Paul Rudd, por su parte pone empeño en evitar el histrionismo que ha demostrado en otras películas de corte más cómico y no lo hace del todo mal.
Completan el reparto varios actores secundarios del que cabe destacar la aparición de la siempre competente Lily Tomlin, en el papel de la madre de la protagonista que da algo de lustre a la cinta en las escenas que comparte con su hija.
En definitiva, una cinta anodina e insustancial que nos vuelve a contar una historia que hemos visto miles de veces, y en la que nada sorprende pudiendo llegar a aburrir en algunos momentos. La probada vis cómica de los dos actores protagonistas es echada a perder en esta cinta, no sabemos si por culpa del guión que tampoco da para más o si es por culpa del director, Paul Weitz, un realizador de filmografía irregular con varios títulos dirigidos a un público familiar, y cuyos títulos más conocidos quizá sean American Pie, la película que revitalizó las comedias juveniles gamberras, y Ahora los padres son ellos, la tercera parte de la trilogía de comedias protagonizada por Robert De Niro y Ben Stiller.
Ignoro si Admissión ha tenido o tendrá distribución por estos lares, pero personalmente no la recomendaría a esos cada vez más numerosos fans de la comedia romántica americana, que sé de buenta tinta que haberlos haylos.

23 de septiembre de 2013

Asalto al poder (Roland Emmerich, 2013)

¿Alguien lleva la cuenta de las veces que Roland Emmerich ha destruído en sus películas La Casa Blanca? Pues sumen una más, amigos. Como ya habréis podido comprobar en los trailers, incluso en el cartel de la película, en Asalto al poder, (White House Down en su título original), Emmerich se da el gustazo y una vez más hace volar por los aires el hogar del Presidente de los Estados Unidos, todo un símbolo para los estadounidenses.
El alemán es uno de esos directores cuya filmografía ha sido casi siempre vapuleada por la crítica, pero sin embargo la mayor parte de sus producciones han sido apoyadas por el gran público que siempre responde de manera positivia y acude en masa a ver sus películas palomiteras con la única y sana intención de pasar un rato entretenido en la butaca del cine.
A la espera de la anunciada secuela de Independence Day, uno de los mayores éxitos del director, y tras la personal y entretenida Anonymous, llega esta cinta de acción con ligeros toques de comedia que hará las delicias de los amantes de los blockbusters veraniegos y sobre todo de las películas de acción noventeras, de las que Asalto al poder bebe bastante.
La historia nos cuenta como un grupo de mercenarios se hace con el control de La Casa Blanca con la intención de secuestrar al Presidente de Estados Unidos, con oscuras y aviesas intenciones que no quiero desvelar para que el disfrute del visionado del film sea completo. Pero claro, como ocurriera en la ya clásica Jungla de Cristal, los terroristas deberán vérselas con John Cale, un agente especial que pasaba por allí para una entrevista de trabajo y como ya le suceciera al bueno de John McClane, se encontraba en el momento y lugar equivocados y para colmo, acompañado de su hija.
Partiendo de un argumento tan delirante como divertido, Emmerich sabe perfectamente que teclas tocar para hacer disfrutar al espectador, sobre todo al estadounidense que gozará y sufrirá a partes iguales con algunas de las espectaculares escenas del film.
Channing Tatum, uno de los jóvenes valores del Hollywood actual, se nos presenta aquí como el McClane del Siglo XXI, y no lo hace del todo mal sabiendo conjugar de manera efectiva las escenas de acción con las escenas humorísticas, como ya hiciera en la imprescindible y divertida Infiltrados en clase.
Tatum contará con un inesperado compañero de fatigas, al más puro estilo de las buddy movies, ni más ni menos que James Sawyer, el Presidente de Estados Unidos, interpretado por el solvente Jamie Foxx, que lo mismo interpreta a un esclavo liberado en Django Desencadenado, como al villano Elektro (Arrives) que se enfrenta a Spider-man en la secuela de The Amazing Spider-man de próximo estreno, como a un "obamizado" presidente de los Estados Unidos.
Completan el reparto actores conocidos como Maggie Gyllenhaal, Jason Clarke, Richard Jenkins, destacando a dos por encima del resto: el veterano James Woods que está inmenso y la niña Joey King que da todo un recital y que pese al papel que interpreta de niña repelente sabelotodo no está para nada cargante.
Acción a raudales, espectaculares escenas de vuelos de helicópteros, peleas, tiroteos, villanos over the top, humor, guías turísticos desatados y mucho más encontraréis en esta entretenida película de Emmerich, un honesto director que sabe dar al público justo lo que pide, y que en ésta, su última película hasta la fecha, continúa haciendo el mismo tipo de cine palomitero con el que ha sabido conquistar la taquilla durante años, y cuyos únicos peros quizá sean su excesivo metraje y un final bastante vergonzante que a más de uno le puede provocar un inesperado subidón en el nivel de azúcar.

16 de junio de 2013

The Trip (Michael Winterbottom, 2010)

Han tenido que pasar tres largos años, pero por fin ha llegado a nuestras carteleras la película The Trip.
Dirigida por el inglés Michael Winterbottom, director de una filmografía tan interesante como ecléctica, que nos ha hecho disfrutar de films tan dispares como 24 Hour Party People, Código 46, Wonderland o El demonio bajo la piel, por nombras unas pocas.
La premisa de The Trip es la siguiente, a Steve Coogan el diario The Observer le financia un viaje gastronómico por los mejores restaurantes de todo el país. El actor había planeado hacer este viaje en companía de su novia, pero esta ha decidido abandonarle y Coogan decide no echar a perder este viaje y llama a uno de sus amigos para que le acompañe por este viaje en el que ambos gozarán de la cocina e intentarán hacerlo de su mutua companía.En esta película narrada a modo de falso documental seguiremos el viaje de Coogan, actor fetiche del director, que en esta ocasión se interpreta a si mismo, acompañado de su amigo Rob Brydon, cómico galés que trabaja en la radio con un gran talento como imitador de actores y personajes famosos.
Al estilo de esas road movies vistas mil y una veces, tenemos la típica historia de dos personajes que no se llevan bien, pero se toleran, y que están destinados a entenderse durante el viaje resolviendo las mismas al final del mismo.
Un consejo: es obligatorio ver esta película en versión original, porque las imitaciones que hacen de varios actores los personajes no tendrán ningún sentido con actores de doblaje españoles, y son sin duda las partes más divertidas de la película.
No es una comedia al uso, quizás podríamos considerarla como una "dramedia", pero si que tiene pasajes bastante divertidos, sobre todo los protagonizados por Brydon. Una película bastante recomendable con una fotografía espectacular, que te muestra unos parajes realmente preciosos y que gustará a todos aquellos amantes de la denominada Nueva Cocina, que sin duda disfrutarán del copioso desfile de platos de diseño que aparecen durante los 107 minutos de metraje.

13 de junio de 2013

Trance (Danny Boyle, 2013)

Desde que descubriera Trainspotting en 1996 he seguido con mucho interés la carrera cinematográfica de Danny Boyle, uno de los directores más interesantes del panorama actual. Su filmografía destaca por intentar contar historias diferentes en cada nueva película y no encasillarse en un único género, por eso durante su carrera podemos encontrar películas tan distintas como La Playa, Sunshine, 28 días después, Slumdog Millionaire o 127 horas, por poner unos ejemplos.
Tras sorprenderme en la dirección de la estupenda 127 horas, esperaba con muchas ganas Trance, su más reciente película hasta la fecha, que llega a las carteleras españolas mañana viernes 14 de junio.
Con un reparto de auténtico lujo, Boyle nos presenta un interesante triángulo formado por los actores James McAvoy, Vincent Cassel y Rosario Dawson. Un reparto internacional que destaca en este thriller psicológico en el que los personajes brillan con luz propia sobre la ligera trama que Boyle nos presenta y que podríamos de definir como pequeño McGuffin con el que se desencadenará el conflicto entre los tres personajes.
Resulta bastante complicado comentar algo sobre esta película sin desvelar detalles de una trama en la que los giros de guión se van sucediendo uno tras otro, así que me ahorraré el narrar la sinopsis del film. Solo comentaré que lo que en un principio parece que va a ser una película sobre el espectacular y calculado robo de un cuadro acaba convirtiéndose en una película de personajes en los que la violencia, la amnesia y la hipnosis son los auténticos motores de una trama que se va desarrollando con varios e inesperados golpes de guión que sin duda sorprenderán al espectador más desprevenido.
El trabajo actoral es sobresaliente y en los hombros de los tres actores protagonistas se sustenta el armazón en el que Boyle construye una película muy recomendable para todos aquellos que acudan al cine y quieran ver una historia diferente a lo que podemos encontrar actualmente en la cartelera. Boyle nos presenta una historia con múltiples giros de guión, que contiene algunas pinceladas que nos pueden recordar a Origen de Christopher Nolan.
Las hipnóticas (y nunca mejor dicho) escenas oníricas repletas de bellísimas imágenes concebidas por el genial ojo del director de fotografía Anthony Dod Mantle y gracias también a una excelente banda sonora que casa perfectamente con las estimulantes imágenes mostradas en la gran pantalla por Danny Boyle, hacen de este film una de las películas más sugerentes del director británico del que esperamos con muchas ganas Porno, su próximo proyecto adaptando otra novela de Irvine Welsh, de la que ya adaptó en su día la inolvidable Trainspotting.

6 de mayo de 2013

Stoker (Park Wan-Chook, 2013)

El próximo viernes 10 de Mayo se estrena en los cines españoles Stoker, la última cinta rodada, hasta la fecha, por el director surcoreano Park Wan-Chook. Un director que llamó la atención de la crítica occidental con las películas que conforman la llamada "Trilogía de la venganza" (Sympathy for Mr. Vengeance, Sympathy for Lady Vengeance y sobre todo por su obra más aclamada, Old Boy, de la que está a punto de estrenarse un remake americano a cargo del director Spike Lee). Soy un cyborg y Thirst fueron sus últimas cintas rodadas en su país natal, antes de sucumbir a los cantos de sirena de Hollywood y filmar, avalado por la productora de los hermanos Ridley y el recientemente fallecido Tony Scott, Stoker, el debut de la que esperamos sea una larga y fructífera carrera en los Estados Unidos.
Para esta su primera aventura en Hollywood, Park Wan-Chook ha contado con un reparto de auténtico lujo, en el que encontramos a la joven actriz Mia Wasikowska (Alicia de Tim Burton), a la superestrella Nicole Kidman, que parece que ha dejado atrás sus escarceos con el botox y su rostro vuelve a recordarnos al de un ser humano, y por supuesto el tercer vértice de este triángulo está interpretado por el actor Matthew Goode (Watchmen).
Para aquellos que hayan visto el trailer de este film, y hayan relacionado el título con alguna especie de trama vampírica, lo sentimos por ellos, ya que puede que se sientan algo decepcionados con la película, ya que nada tiene que ver con las criaturas con las que ya tratara el director surcoreano en su anterior película Thirst.
Tras el fallecimiento de su padre (interpretado por Delmot Mulroney), la joven India Stoker (Wasikowska) y su madre Evelyn (Kidman) reciben la visita de su joven tío Charles (Goode). Ambas caerán rendidas ante los encantos y el misterio que rodea al hermano de su fallecido padre y marido.
De esta manera el complicado y retorcido triángulo entre los tres personajes está servido, y acarreará terribles y fatales consecuencias para todas aquellas personas que se acercan a dicho triángulo con intención de romperlo.
Siendo una película de personajes hay que destacar la labor de los tres actores protagonistas, así como la breve participación de Mulroney, que está francamente bien, y también a las dos actrices veteranas Phyllis Somerville y Jacki Weaver, ambas con breves pero sin embargo destacables actuaciones.
Con el guión firmado por Wentworth Miller, que se estrena como guionista, y al que los aficionados recordarán por la serie Prison Break en la que interpretó a Michael Scofield, Park Wan-Chook nos construye un trhiller terriblemente atractivo por su propuesta visual, pero al que poca chicha se le puede sacar con una historia que en ocasiones nos puede recordar a esos telefilmes que Antena 3 se empeña en emitir una y otra vez en las sobremesas de los fines de semana.
Es muy probable que en manos de otro director menos dotado para evocar poderosas imágenes como lo está el director surcoreano, esta película hubiera pasado por las carteleras sin pena ni gloria, por eso es de recibo destacar la labor del director de Old Boy que, con los mimbres con los que contaba, ha conseguido confeccionar un esmerado thriller psicológico repleto de bellas imágenes que permanecerán en la memoria del espectador muchos días después de abandonar la sala de cine.

17 de enero de 2013

Django Desencadenado (Quentin Tarantino, 2013)

Con cinco nominaciones a los Oscar, entre ellas dos categorías tan importantes como Mejor película y Mejor Guión Original, y con dos flamantes Globos de Oro en su haber, el otorgado a Christoph Waltz como Mejor actor de reparto (también nominado para los Oscar) y el de Mejor guión original, mañana llega a los cines de toda España Django Desencadenado, el esperado último trabajo del cineasta Quentin Tarantino.
Han sido tres años de larga espera pero tras disfrutar como un enano de los 165 minutos de la última película del director de Pulp Fiction, solo puedo decir que las expectativas no se han visto defraudadas y que la espera ha merecido muchísimo la pena.
Tras abordar en Malditos Bastardos un género como el bélico, tan alejado del noir de sus propuestas iniciales, Quentin Tarantino ha querido probar fortuna con el western y para ello ha sabido extraer de sus múltiples y variadas referencias cinéfilas los ingredientes para este explosivo cóctel que además de estar aderezado por una potente y heterogénea banda sonora, toma prestados la canción original y por supuesto el nombre del personaje del spaghetti western Django, dirigida en 1966 por Sergio Corbucci y protagonizada por Franco Nero.
Y no señores, Django Desencadenado no es un remake, es otra cosa muy diferente, es una experiencia cinematográfica sin igual que a pesar de su larga duración, apenas se me hizo pesada y que ha conseguido quitarme el regustillo agridulce que en su día me dejaron sus Bastardos.
La historia nos traslada a un par de años antes de la Guerra Civil y nos presenta al cazarrecompensas Dr. King Schulz, sin duda uno de los personajes más carismáticos que han salido nunca de la pluma de Tarantino, interpretado magistralmente por Christoph Waltz, que tomará bajo su protección al esclavo recién liberado Django, interpretado por Jamie Foxx, para que le ayude en la busca y captura de unos bandidos a los que pretende dar caza.
A partir de ahí la historia se convierte en un western "de los de toda la vida" con la personal visión Tarantiniana, en el que no faltan grandes dosis de humor, y donde ambos personajes compartirán un viaje que les llevará en pos de la esposa de Django que también fue vendida como esclava a un terrateniente sureño llamado Calvin Candie, interpretado por un Leonardo DiCaprio que está enorme componiendo a este peculiar personaje francófilo.
Completan el reparto Samuel L. Jackson, que está inmenso interpretando al esclavo "Tío Tom" Stephen, que injustamente no ha recibido otra nominación al Oscar como mejor actor de reparto, junto a la de su compañero Waltz, el televisivo Walton Goggins, y varios cameos que no nombraremos para no desvelar la sorpresa a los espectadores.
En Django, Tarantino se ha permitido homenajear a los grandes directores del género y nos muestra esos bellísimos planos de los personajes cabalgando en espacios abiertos tan característicos del género. Estando ambientada en el Sur, el director trata el siempre peliagudo tema del racismo con su habitual sentido del humor en un par de escenas de lo más divertidas de la película, y sobre todo, y como no podía ser de otra manera, cuando la violencia, la sangre y los tiros hacen acto de presencia en la pantalla el espectador debe rendirse ante las poderosas imágenes propuestas por el director y dejarse llevar por la acción desenfrenada. 
Quizá los únicos peros que se les pueda poner a esta excelente cinta sean el poco protagonismo de un Jaime Foxx totalmente eclipsado por su compañero de fatigas de origen alemán, ese pequeña vuelta de tuerca al final que que a más de uno dejará algo descolocado y puede también que algunos, no será mi caso, se quejen de la excesiva duración de la película.
En definitiva, Django Desencadenado es una muy recomendable película con las dosis justas de acción, comedia y drama, que nos muestra la madurez de un director que dejó atrás hace muchos años los calificativos de joven promesa y enfant terrible para convertirse en toda una realidad, que muy fiel a su estilo ha sabido ganarse un lugar en el panteón de los grandes de Hollywood.

25 de octubre de 2012

Outrage (Takeshi Kitano, 2012)

Tras varios años de sequía en la fimografía de Takeshi Kitano (si la memoria no me falla su última película estrenada en nuestro país fue Glory to the Filmmaker! en 2009), el director japonés regresa a las pantallas españolas con el género que le hizo famoso y en el que se ha sentido más a gusto en su filmografía, me refiero, por supuesto, al subgénero de Yakuzas, tan popular en el cine japonés.
Dos años después de su estreno en Japón, y gracias a Mediatres Estudio y a Cameo, mañana llega a los cines españoles Outrage (Autoreiji en el original), cinta donde Takeshi nos muestra las luchas intestinas en una organización Yakuza, en la que las diferentes familias que la conforman luchan entre ellas en una guerra sin cuartel para poder hacerse con el control de la organización y donde todos los personajes se nos muestran como unos auténticos desalmados sin escrúpulos y sin la menor pizca de lealtad hacia su organización y a sus superiores.
Outrage es una historia violenta, narrada con sobriedad, un ritmo lento y sin aspavientos, y donde el amigo Beat Takeshi se recrea mostrándonos varias escenas de violencia rozando el gore más sangriento, y algunas escenas salpicadas de ese humor tan personal y característico por el que siempre se ha caracterizado el director japonés, que no muchos llegan a entender.
A pesar de no desarrollar apenas a los diferentes personajes que aparecen en la película, hay que destacar la relación entre Otomo, interpretado por Kitano, y el policía, antiguo amigo del protagonista, que nos brinda algunos de los momentos más interesantes y divertidos de la cinta.
Cabe destacar como Kitano nos muestra los entresijos más oscuros e ignotos de las organizaciones Yakuza y sus milenarias tradiciones como por ejemplo los dedos amputados que no dejan de aparecer en pantalla en los 109 minutos que dura la cinta que tiene uno de esos finales que te deja un poco a cuadros y que muestra perfectamente como funciona el mundo actual, ejemplificado en una organización mafiosa, pero que perfectamente retrata como funciona cualquier estamento de nuestra sociedad actual, ya sea oriental u occidental.
En definitiva una cinta que no entusiasmará a los que busquen historias de mafiosos con escenas de acción, persecuciones y tiroteos, pero que si puede reconciliar al espectador con el cine de Kitano, ya que el director, tras sus films introspectivos, vuelve a sus orígenes en una cinta no tan redonda como algunas de sus cintas más recordadas de yakuzas, pero al menos tiene algunos aspectos sugerentes que pueden llevar al espectador al cine.
Antes de finalizar esta reseña, me gustaría señalar que la secuela de esta Outrage, Autoreiji: Biyondo, acaba de estrenarse en Japón por lo que es de suponer que si esta cinta funciona bien en taquilla, pronto podremos verla en las pantallas españolas.

27 de noviembre de 2011

Acero puro (Shawn Levy, 2011)

El próximo viernes 2 de Diciembre llega a las carteleras españolas Acero puro, película dirigida por Shawn Levy (Noche en el museo) y que cuenta con dos míticos directores como son Steven Spielberg y Robert Zemeckis como productores ejecutivos.
Basada en un relato corto del escritor de fantasía y ciencia-ficción Richard Matheson, Acero puro está ambientada en un futuro cercano en el que el boxeo ha sido prohibido para los boxeadores por su violencia y en su lugar los combates corren a cargo de robots boxeadores.
Hugh Jackman interpreta a Charlie Kenton, un ex-boxeador mezquino y miserable que vive al día apostando en peleas clandestinas de robots boxeadores en las que maneja a su robot, y en las que apenas tiene suerte y lo único que consigue ganar son deudas.
Todo cambiará para Charlie cuando a su vida llegue Max (interpretado por Dakota Goyo), que nació como resultado de una relación fallida y que tras la muerte de su madre, éste deberá, muy a regañadientes, hacerse cargo de su hijo durante unos meses en los que el ex-boxeador y Max emprenderán un viaje en el que además de conocerse mejor, y entre pelea y pelea clandestina, conseguirán entrenar a un robot sparring que incluso llegará a aspirar al campeonato de la liga de boxeo oficial enfrentándose al campeón, el todopoderoso robot Zeus.
En el apartado interpretativo hay que destacar la gran química que hay entre los dos actores protagonistas Jackman y Goyo, que bordan sus papeles, el primero interpretando un personaje bastante miserable en los primeros minutos de la película pero que segun avance el metraje irá ganandose las simpatías del espectador; y el segundo, el joven Goyo que con tan solo 12 añitos interpreta a un niño bastante listillo y chulito que, sorprendentemente, y pese a lo que podría parecer, no resulta para nada cargante ni repelente en ningún momento de la película, e incluso llega a caer simpático.
Completa el reparto la actriz Evangeline Lilly (Kate, en Perdidos) que encarna a Bailey, la novia de Charlie, en la inevitable trama amorosa de estas cintas, que apenas consigue tener interés ya que su personaje se queda en mera comparsa de la pareja padre e hijo, auténticos protagonistas  de la historia.
Sin duda uno de los puntos más fuertes de la película son los combates entre los diferentes robots que aparecen, escenas magníficamente recreadas por el departamento de efectos especiales y que además cuentan con todo un experto en la materia como el ex-boxeador Sugar Ray Leonard como asesor de combates.
En definitiva, Acero puro se nos presenta como un producto claramente diseñado y dirigido para atraer al público familiar en estas fechas navideñas, que sin duda gustará por igual tanto a niños como a adultos y que como película cumple con bastante buena nota, gracias a sus justas dosis de acción, humor y drama, a pesar de algunos momentos de sentimentalismo almibarado en busca de la lágrimilla fácil, que pueden provocar algún que otro sonrojo en los espectadores más duros y curtidos.

13 de noviembre de 2011

Criadas y señoras (The Help) (Tate Taylor, 2011)

Tras arrasar en taquilla en EEUU convirtiéndose en todo un éxito de público, llega a nuestro país, con el subtítulo de Criadas y señoras, la adaptación de la novela The Help escrita por Kathryn Stockett que también se convirtió en un éxito de ventas.
La acción de Criadas y señoras se sitúa en el año 1962 en la conservadora ciudad de Jackson, Missisipi, durante los movimientos que se produjeron en EEUU por los derechos civiles en los sesenta, y en la que la mayoría de la población aún seguía teniendo criadas de color.
La película dirigida por Tate Taylor nos cuenta la historia de como la joven Skeeter, interpretada por Emma Stone, regresa a su casa tras finalizar sus estudios en la universidad en busca de un trabajo como escritora en el periódico local. Tras conseguir el trabajo, una pequeña columna sobre trucos y consejos sobre el hogar, decide pedir ayuda a la criada de su familia descubriendo que se ha marchado de su casa. Por eso decidirá pedir ayuda a Aibeleen (interpretada por Viola Davis), la criada de Hilly Holbrook (interpretada por Bryce Dallas Howard), una de sus amigas de la infancia. Tras entablar amistad con Aibeleen, y con su amiga Minny (interpretada por Octavia Spencer) y ver las injusticias que las mujeres ricas cometían contra sus criadas de color, la joven Skeeter decide escribir un libro en el que contará mediante anécdotas, una especialmente graciosa, los abusos a las que las criadas eran sometidas.
Con un presupuesto de apenas 25 millones de dólares la cinta, que en algunos momentos puede recordarnos a otras grandes películas como El color púrpura o Tomates verdes fritos, ha sabido llegar a un público en su mayoría femenino que ha respondido muy positivamente en taquilla y ya en su primer fin de semana de proyección en los EEUU superó ampliamente su presupuesto.
Criadas y señoras es un más que recomendable melodrama con toques de comedia, que gustará a todo tipo de público, y no solo al femenino, al que en un principio podría ir dirigido, y en el que todas las actrices están francamente estupendas, componiendo un magnífico reparto coral en el que brillan especialmente Viola Davis, Bryce Dallas Howard y Allison Janney, que interpreta a la madre de Skeeter.